Refugio Natural de anfibios ''Balsa de los Curas''
El origen de la Balsa de los Curas en Sojuela
La Balsa de los Curas es una obra medieval construida para abastecer de agua al Monasterio de San Julián y a los campos y huertas de Sojuela. Su ingenioso diseño permitía, además, alimentar un pequeño molino situado aguas abajo.
Con el paso de los siglos, la balsa perdió su uso agrario y quedó abandonada a mediados del siglo XX.
En 2018 se inició un proyecto de recuperación de la balsa con todos los permisos preceptivos para recuperarla como una zona de refugio natural de anfibios y reptiles.
Proyecto de recuperación
A partir de 2018 se pusieron en marcha los trámites y permisos necesarios con las consejerías de Patrimonio, Medio Ambiente y Cultura, para restaurar muros, sellar el fondo y reactivar los canales de la balsa.
El objetivo principal fue crear un refugio estable para anfibios y reptiles, incorporando vegetación ribereña, sustratos adecuados para el desove y zonas de protección. Desde 2024, biólogos y naturalistas realizan muestreos periódicos de insectos acuáticos y aves, reforzando así el valor científico del enclave.
Fauna y flora destacadas en la Balsa de los Curas
La Balsa de los Curas también es una zona de muestreo para efemerópteros y coleópteros acuáticos, así como un lugar de observación de aves como el carricerín común, la garza real y otras especies ligadas al medio acuático.
Acceso y senderos
La Balsa de los Curas ocupa un enclave estratégico dentro de la red de rutas de Sojuela: forma parte del Sendero de las Neveras, desde el que se accede directamente a la balsa; continúa enlazando con la Senda del Molinero y desemboca en el Espacio Natural Local donde se encuentran los puntos de observación de insectos (entomológica) y aves.